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La audición de los bebés

Escrito por DoctorOrtizCastaneda 28-11-2014 en prevencion. Comentarios (0)


Mi esposo es sordo desde niño. ¿Cómo sabré si nuestro bebé también tiene un problema auditivo?
-Tara

Un historial familiar de pérdida auditiva, efectivamente, hace que el recién nacido presente un mayor riesgo de padecer sordera también. Pero puede quedarse tranquilo, la audición de su bebé se puede monitorizar de cerca de modo que, si existe algún problema auditivo, se comience el tratamiento lo antes posible. Y si está preocupado por la capacidad auditiva de su bebé, háblelo con el pediatra.

En la mayoría de los estados, los hospitales realizan una prueba auditiva al recién nacido antes de darle el alta hospitalaria. Si no se le realiza el examen en ese momento, o si el bebé nace en casa o en un centro de maternidad, es importante que se le haga una prueba auditiva en las tres primeras semanas de vida.

Si su bebé no pasa el examen auditivo, no significa necesariamente que presente una pérdida auditiva. Se le debería reexaminar dentro de los tres primeros meses de vida para confirmar la existencia de dicha pérdida. Si las pruebas siguientes la confirman, los médicos deberían comenzar a tratarla antes de que el niño tenga seis meses.

Aunque su bebé pase la primera prueba auditiva, es importante asegurarse de que oye bien. Estas son algunas características del desarrollo auditivo que su hijo debe alcanzar en el primer año de vida:

  • La mayoría de los recién nacidos se sobresaltan o dan repullos al oír sonidos fuertes y repentinos.
  • Antes de los 3 meses: el bebé suele reconocer la voz de sus padres.
  • Antes de los 6 meses: suele ser capaz de mover los ojos o la cabeza en la dirección del sonido.
  • Antes de los 12 meses: suele ser capaz de imitar algunos sonidos y decir algunas palabras como “mamá” o “adiós”.

El niño puede presentar un mayor riesgo de pérdida auditiva porque:

  • nació prematuramente;
  • estuvo en la unidad de cuidados intensivos de neonatología;
  • recibió medicamentos que pueden ocasionar pérdidas auditivas;
  • sufrió complicaciones al nacer;

padeció frecuentes infecciones de oído o infecciones como la meningitis o el citomegalovirus.

A los niños que parecen escuchar bien, el médico les debería seguir realizando pruebas auditivas normales a lo largo de toda la vida. Las pruebas suelen llevarse a cabo a los 4, 5, 6, 8, 10, 12, 15 y 18 años, y en cualquier otro momento en el que exista algún tipo de preocupación al respecto.

Revisado por: Robert C. O'Reilly, MD
Fecha de revisión: marzo del 2012



Cómo tranquilizar a mi bebé al ponerle las vacunas?

Escrito por DoctorOrtizCastaneda 28-11-2014 en vacunas. Comentarios (0)

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Mi bebé se pone a llorar de forma descontrolada cuando le ponen una inyección. ¿Hay algo que pueda hacer para que esta experiencia le resulte menos traumática?
- Kate

Las inyecciones pueden ser difíciles de soportar tanto para usted como para su hijo, pero las ventajas que aportan compensan con creces el esfuerzo. Afortunadamente, usted puede hacer unas cuantas cosas para que la experiencia le resulte a su hijo menos dolorosa y menos estresante.

Si su hijo es todavía un recién nacido o todavía no ha cumplido los 5 meses, pruebe el método de las cinco conductas recomendables inmediatamente después de que le pongan una vacuna. Este método consiste en:

  1. envolverlo en una sábana o mantita inmediatamente después del pinchazo. También lo puede envolver en una sábana o mantita antes del pinchazo, pero deberá dejar libres los brazos y las piernas del bebé para que lo puedan vacunar.
  2. colocarlo de costado o sobre el estómago.
  3. murmurarle al oído.
  4. mecerlo en sus brazos o en un mecedor infantil.
  5. darle la oportunidad de succionar (sea mamando del pecho materno o succionando de un biberón o chupete).

Las investigaciones indican que hacer por lo menos cuatro de estas cinco conductas reduce de forma considerable la cantidad de tiempo durante el cual lloran los bebés después de recibir una inyección. Si se siente cómoda amamantando a su bebé en la consulta del pediatra (para cumplir con la quinta recomendación), es posible que el uso exclusivo de esta pauta sea un método eficaz para distraer y tranquilizar a su bebé. Hasta es posible que pueda amamantarlo mientras le ponen la vacuna.

Con bebés mayores o niños de entre uno dos años de edad, es posible que las conductas de envolverlos y de murmurarles (hablar suavemente) al oído dejen de funcionar. Pruebe a dejar que el niño se le siente en el regazo durante la vacunación mientras lo distrae con un juguete, libro o canción. Intente no manifestar preocupación. Los niños se pueden contagiar de la ansiedad que perciben en sus padres.

Tras la aplicación de la vacuna, usted puede administrarle ibuprofeno a su hijo para aliviarle el dolor (siempre y cuando tenga un mínimo de 6 meses de edad). El paracetamol se utiliza en la actualidad en contadas ocasiones, ya que este medicamento puede hacer que las vacunas resulten menos eficaces si se administra inmediatamente antes o después de la vacunación.

Asimismo, no se olvide de elogiar a su hijo después de la vacunación. Este gesto positivo puede hacer más llevadera la próxima visita al pediatra. Siempre que sea posible, intente hacer algo agradable después de vacunar a su hijo. Pasar un rato en un parque infantil puede hacer que todo el conjunto de la experiencia de ponerse una vacuna resulte menos desagradable.

Revisado por: Elana Pearl Ben-Joseph, MD
Fecha de revisión: octubre de 2012


¿Qué es la Hepatitis B?

Escrito por DoctorOrtizCastaneda 15-08-2014 en Preveción. Comentarios (0)

¿Qué es la hepatitis B?

La hepatitis B es una infección grave que afecta al hígado y que es causada por el virus de la hepatitis B.

  • En 2009, alrededor de 38,000 personas se infectaron con hepatitis B.
  • Cada año entre 2,000 y 4,000 personas mueren en los Estados Unidos de cirrosis o cáncer hepático causado por hepatitis B.

La hepatitis B puede causar:

Enfermedad aguda (a corto plazo).

Esto puede dar lugar a:

  • pérdida del apetito
  • diarrea y vómitos
  • cansancio 
  • ictericia (coloración amarilla
  • dolor en los músculos, en las articulaciones y en el estómago

La enfermedad aguda, con síntomas, es más común entre los adultos. Los niños que se infectan con frecuencia no presentan síntomas.

Infección crónica (a largo plazo)

Algunas personas llegan a desarrollar infección crónica de hepatitis B. La mayoría de ellas no tienen síntomas, pero aun así la infección es muy grave y puede resultar en:

  • daño hepático (cirrosis) 
  • cáncer hepático
  • muerte

La infección crónica es más común entre bebés y niños que entre adultos. Las personas que tienen una infección crónica pueden contagiar el virus de la hepatitis B a otras personas, incluso aunque no se vean o no se sientan enfermas. Hasta 1.4 millones de personas en los Estados Unidos pueden tener una infección crónica de hepatitis B.

El virus de la hepatitis B se puede diseminar fácilmente a través de contacto con la sangre o con otros fluidos corporales de una persona infectada. Las personas también se pueden infectar por medio del contacto con un objeto contaminado, en donde el virus puede vivir hasta 7 días.

  • Un bebé cuya madre esté infectada puede contagiarse al nacer;
  • Los niños, adolescentes y adultos se pueden infectar por:
    • contacto con sangre y fluidos corporales a través de cortadas en la piel como mordidas, cortes o úlceras;
    • contacto con objetos que tengan sangre o fluidos corporales en ellos como cepillos de dientes, navajas de rasurar, o dispositivos de monitoreo y tratamiento para la diabetes;
    • tener relaciones sexuales sin protección con una persona infectada;
    • compartir agujas al inyectarse drogas
    • pincharse con una aguja usada.

La vacuna contra la hepatitis B: ¿Por qué es necesario vacunarse?

La vacuna contra la hepatitis B puede prevenir la hepatitis B y las graves consecuencias de la infección por hepatitis B, incluyendo el cáncer hepático y la cirrosis.

La vacuna contra la hepatitis B puede administrarse sola o con otras vacunas en la misma inyección.

La recomendación de la aplicación rutinaria de la vacuna contra la hepatitis B para algunos adultos y niños en los EE. UU. comenzó en 1982, y para todos los niños en 1991. Desde 1990, las infecciones nuevas por hepatitis B entre niños y adolescentes han disminuido en más del
95%, y en 75% en otros grupos de edad.

La vacuna ofrece protección a largo plazo contra la infección por hepatitis B, posiblemente de por vida.

¿Quién debe vacunarse contra la hepatitis B y cuándo?

Niños y adolescentes

  • Los bebés normalmente reciben 3 dosis de la vacuna contra la hepatitis B:

    1a dosis: Nacimiento
    2a dosis: 1-2 meses de edad
    3a dosis: 6-18 meses de edad

    Algunos bebés podrían recibir 4 dosis, por ejemplo, si se utiliza una vacuna combinada que contenga la de hepatitis B (esta es una sola inyección que contiene varias vacunas). La dosis adicional no es perjudicial.
  • Cualquier persona hasta los 18 años de edad que no haya recibido la vacuna cuando era más joven también debe vacunarse.

Problemas para dormir

Escrito por DoctorOrtizCastaneda 15-08-2014 en Dormir. Comentarios (0)

Para muchos padres la parte más difícil del día es saber cuál es la hora de dormir de sus niños pequeños. Los niños de esta edad a menudo se resisten ir a dormir, especialmente si tienen hermanos más grandes que aún están despiertos. Los siguientes consejos le ayudarán a su niño pequeño a desarrollar buenos hábitos para dormir:

1. Organice una rutina tranquila antes de la hora de dormirpara ayudar a su hijo a comprender que pronto será la hora. Aproveche este momento para leerle una historia, escuchar música tranquila o darle un baño. Puede ser tentador jugar con su hijo antes de ir a dormir. Sin embargo, los juegos activos pueden hacer que su hijo esté demasiado agitado para dormir.

2. Sea constante. Haga que la hora de dormir sea la misma todas las noches. Esto ayuda a su hijo a saber qué esperar y lo ayuda a establecer patrones de sueño saludables.

3. Permita que su hijo se lleve algo favorito a la cama todas las noches. Está bien dejar que su hijo duerma con un osito de peluche, una manta especial o algún otro juguete favorito. Estos a menudo ayudan a que los niños se duerman, especialmente si se despiertan por la noche. Asegúrese de que el objeto sea seguro. Busque listones, botones u otras piezas que puedan presentar riesgo de asfixia. El relleno o las bolitas dentro de los juguetes de peluche también pueden ser peligrosos.

4. Asegúrese de que su hijo esté cómodo. Tal vez quiera beber agua, que le deje una luz encendida o que deje la puerta entreabierta. Intente encargarse de las necesidades de su hijo antes de la hora de ir a dormir para que no las use para evitar ir a dormir.

5. No deje que su hijo duerma en la misma cama con usted. Esto puede hacer que sea más difícil para él dormirse cuando esté solo.

6. No vuelva a la habitación de su hijo cada vez que se queje o le llame. En lugar de eso, intente lo siguiente:

  • Espere varios segundos antes de responder y haga que su tiempo de respuesta sea más largo cada vez que le llame. Esto le dará la oportunidad de dormirse solo.
  • Tranquilice a su hijo diciéndole que usted está allí. Si necesita entrar a la habitación no encienda la luz, no juegue con él ni permanezca demasiado rato.
  • Muévase cada vez más lejos de la cama de su hijo cuando entre, hasta que pueda tranquilizarlo hablando sin entrar a su habitación.
  • Recuérdele cada vez que le llame que es hora de dormir.

7. Dele tiempo. Ayudar a su hijo a desarrollar buenos hábitos para dormir puede ser un desafío y es normal enojarse cuando un niño le mantiene despierto por la noche. Intente comprender. Una respuesta negativa de un padre a veces puede empeorar el problema para dormir.


La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.


Circuncición

Escrito por DoctorOrtizCastaneda 08-08-2014 en procedimientos. Comentarios (0)

Circuncisión

(Circumcision)

Si está esperando un bebé varón o acaba de traer a un nuevo pequeño al mundo, usted tiene una decisión importante que tomar antes de llevar a su hijo a casa y es si debe circuncidarlo.

Para algunas familias, la decisión es fácil porque está basada en creencias culturales o religiosas. Pero, para otras, la opción correcta no es tan clara. Antes de tomar una decisión respecto de la circuncisión, es importante que hable con el médico y tenga en cuenta algunas cuestiones.

Acerca de la circuncisión

Los niños nacen con un capuchón de piel, llamado prepucio, que cubre la cabeza (también llamada glande) del pene. En la circuncisión, el prepucio se extirpa quirúrgicamente, dejando expuesta la punta del pene.

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Aproximadamente entre el 55 % y el 65 % de los recién nacidos son circuncidados en Estados Unidos cada año, aunque este porcentaje varía según la región (los estados occidentales tienen los índices más bajos, y la región norte central ostenta los más altos). El procedimiento se practica más ampliamente en Estados Unidos, Canadá y Medio Oriente que en Asia, América del Sur, América Central y la mayor parte de Europa, donde es poco frecuente.

Los padres que optan por la circuncisión suelen hacerlo sobre la base de creencias religiosas, inquietudes en cuanto a la higiene o motivos culturales o sociales, como el deseo de que sus hijos se vean como otros hombres de la familia.

Generalmente, la circuncisión de rutina se realiza durante los primeros 10 días (a menudo dentro de las primeras 48 horas) de vida, ya sea en el hospital o, en el caso de algunas circuncisiones por rituales religiosos, en el hogar.

Si decide que a su hijo lo circunciden en el hospital, el pediatra, el médico de cabecera o el obstetra llevarán a cabo el procedimiento antes de que lleve al niño a casa. Para prepararlo, el médico debe informarle sobre el procedimiento que utilizará y acerca de los posibles riesgos. La circuncisión después del período neonatal puede ser un procedimiento más complicado y, generalmente, requiere anestesia general.

En algunos casos, los médicos pueden optar por retrasar el procedimiento o descartarlo por completo. No se puede circuncidar a los bebés prematuros o a aquellos con problemas médicos especiales hasta tanto estén listos para dejar el hospital. Y, a menudo, no es posible circuncidar a los bebés que nacen con anomalías físicas del pene que se deben corregir quirúrgicamente, porque, en última instancia, el prepucio puede utilizarse como parte de una cirugía reconstructiva.

Ventajas y desventajas

Una de las ventajas es que los lactantes circuncidados tienen menos probabilidades de desarrollar infecciones urinarias, especialmente en el primer año de vida. Las infecciones urinarias son unas 10 veces más frecuentes en los varones no circuncidados que en los lactantes que sí lo están. Sin embargo, incluso con este aumento del riesgo de infección urinaria, solo el 1 % o menos de los varones no circuncidados se verán afectados.

Los hombres circuncidados, además, pueden tener un riesgo más bajo de desarrollar cáncer de pene, aunque la enfermedad es poco común tanto en los que fueron sometidos al procedimiento como en aquellos que no. Algunos estudios indican que el procedimiento puede ofrecer una línea de defensa adicional contra las enfermedades de transmisión sexual (ETS), como el VIH, en los hombres heterosexuales. En el caso específico del VIH, las conclusiones provienen de estudios realizados en poblaciones de hombres africanos, y algunos expertos consideran que estos datos tal vez no sean tan relevantes para los hombres de otras regiones del mundo, como Estados Unidos.

Los problemas penianos, como la irritación, la inflamación y la infección, son más frecuentes en los hombres no circuncidados. Es más fácil mantener limpio un pene circuncidado, aunque los varones sin circuncidar pueden aprender a higienizarse debajo del prepucio una vez que este puede retraerse (habitualmente, des poco tiempo antes de los 5 años).

Algunas personas afirman que la circuncisión reduce o incrementa la sensibilidad de la punta del pene, lo que disminuye o aumenta el placer sexual en una etapa posterior de la vida. Sin embargo, ninguna de estas conclusiones subjetivas son concluyentes.

Si bien la circuncisión parece tener algunos beneficios médicos, también conlleva riesgos posibles, como cualquier procedimiento quirúrgico. Estos riesgos son pequeños, pero debe estar al tanto de las ventajas y los problemas posibles antes de tomar una decisión. Las complicaciones de la circuncisión neonatal son poco frecuentes y ocurren entre el 0.2 % y el 3 % de los casos. Entre estas, las más frecuentes son sangrado leve e infección local, ambas fácilmente tratables por el médico.

Uno de los aspectos más difíciles de la decisión de realizar una circuncisión es aceptar que el procedimiento puede ser doloroso. En el pasado, no era frecuente administrar analgésicos. Sin embargo, la Academia Estadounidense de Pediatría (American Academy of Pediatrics, AAP) recomienda su administración, y los estudios demuestran que la anestesia es beneficiosa para los lactantes que son circuncidados, por eso la mayoría de los médicos la usan en la actualidad. Sin embargo, puesto que se trata de un procedimiento estándar de atención bastante nuevo, es importante que le consulte al médico con antelación qué analgésico recibirá su hijo, si es que se le administrará alguno.

Se utilizan dos tipos principales de anestésicos locales para hacer que la intervención sea menos dolorosa para un bebé:

  1. una crema de aplicación tópica (una crema que se coloca en el pene) que surte su efecto completo después de por lo menos 20 a 40 minutos
  2. un anestésico inyectable que surte efecto en menos tiempo y cuyo efecto puede prolongarse por un período de tiempo un poco más prolongado

Además de la anestesia, un chupete mojado en agua azucarada puede ayudar a reducir el estrés y el malestar del bebé.

Cómo cuidar un pene circuncidado

Después de la circuncisión, es importante mantener el área lo más limpia posible. Limpie suavemente con agua tibia: no use toallitas de bebé. Los médicos pueden recomendarle que aplique una pequeña cantidad de vaselina en el pene del bebé o en la parte delantera del pañal durante 3 a 5 días para aliviar cualquier posible malestar causado por la fricción contra este.

Si su hijo tiene un vendaje en la incisión, tal vez debe cambiárselo cada vez que le cambie el pañal durante uno o dos días después del procedimiento (aplique vaselina en el vendaje para evitar que se pegue a la piel del pequeño).

Normalmente, la cicatrización del pene toma entre 7 y 10 días. Al principio, puede parecer que la punta está apenas hinchada y enrojecida, y tal vez note una pequeña cantidad de sangre en el pañal. Además, puede ver una secreción amarillenta o una costra después de un par días. Aunque esto es normal, hay otros problemas que no lo son.

Llame de inmediato al médico si observa algunas de estas cosas:

  • sangrado persistente o sangre en el pañal (de un tamaño mayor que una moneda de 25 centavos)
  • aumento del enrojecimiento
  • fiebre
  • otros signos de infección, como aumento de la hinchazón o la secreción, o la presencia de ampollas de pus
  • falta de micción normal en el término de 12 horas después de la circuncisión

Sin embargo, con una intervención rápida, casi todos los problemas que guardan relación con la circuncisión se tratan fácilmente.

Cómo cuidar un pene no circuncidado

Al igual que un pene circuncidado, uno que no lo está debe mantenerse limpio. Además, no se necesitan hisopos, astringentes, jabones ni productos especiales para baño: solo agua tibia cada vez que baña al bebé será suficiente.

Al principio, no debe tirar el prepucio hacia atrás para limpiarlo por debajo. Con el tiempo, el prepucio se retraerá solo, de modo que será fácil descubrir el glande si se lo jala hacia el abdomen. En cada niño, esto ocurre en un momento diferente, pero la mayoría de los pequeños puede retraerse el prepucio a los 5 años.

A medida que su hijo crece, enséñele a higienizarse debajo del prepucio llevándolo suavemente hacia atrás hasta descubrir el glande, enjuagando el glande y el interior del prepucio con agua tibia, y luego jalando nuevamente el prepucio hacia adelante para cubrir la cabeza el pene.

La decisión de realizar una circuncisión

Después de revisar muchos estudios sobre la circuncisión, la AAP informa que "los beneficios médicos de la circuncisión en los varones recién nacidos compensan con creces los riesgos". Sin embargo, en la actualidad, las pruebas científicas no son lo bastante sólidas como para que la AAP recomiende la circuncisión de rutina para todos los varones recién nacidos. En cambio, la AAP aconseja a los padres que se informen sobre los datos relativos a la circuncisión y sopesen las ventajas y las desventajas.

Además de tener en cuenta los factores médicos, las creencias religiosas y culturales pueden jugar un papel. Si estas son importantes para usted, se merecen que las considere seriamente.

Hable con el médico para que lo ayude a tomar la decisión adecuada para su hijo.

Revisado por: Steven Dowshen, MD
Fecha de la revisión: agosto de 2012